Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta Marie Curie. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marie Curie. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de noviembre de 2014

La ciencia y los sentidos.



Los sentidos pueden representar un primer acercamiento al quehacer científico. Sin embargo, la historia nos ha demostrado que éstos no constituyen la mejor manera de hacer ciencia desde el punto de vista de lo que conocemos como Método científico. A continuación, se presenta una breve descripción de cómo nuestros sentidos pueden ser inadecuados en la descripción del entorno que nos rodea.

Para describir de manera más precisa lo expresado anteriormente, podemos usar el ejemplo del sentido del tacto como instrumento de medición de temperaturas. Específicamente, cuando se tienen dos recipientes que contienen agua a temperaturas distintas, una caliente y otra fría y, por un intervalo de tiempo se introduce la mano derecha en el recipiente con agua caliente y la otra en el de agua fría, nuestro cerebro recibe una señal clara de la diferencia de temperaturas. Sin embargo, si a continuación colocamos ambos manos, de manera simultánea en un tercer recipiente que contiene agua a una temperatura intermedia respecto a los dos anteriores, nuestro cerebro recibirá señales contradictorias pues, para la mano que teníamos en el recipiente con agua fría, este nuevo contenedor estará a una temperatura mayor mientras que para la otra mano, la nueva temperatura será menor. De esta manera, se puede justificar la necesidad de utilizar un instrumento de medición, cuya lectura sea independiente de nuestro estado de ánimo, bagaje cultural y/o historia vivida.

Algo similar puede ocurrir con el sentido de la visión en el caso del fenómeno  denominado “espejismo” en el cual observamos la ubicación de los objetos en posiciones distintas a las que ellos se encuentran ubicados realmente. Esto ocurre por los fenómenos de reflexión y refracción de la luz, los cuales está asociados al hecho de que  el coeficiente de refracción del aire depende de la temperatura, y como el aire puede estar a distintas temperaturas, los rayos de luz provenientes de los objetos que miramos en estas condiciones, se desvían de la trayectoria recta que éstos tendrían en condiciones de temperatura uniforme. De manera análoga se pueden encontrar ejemplos relacionados con nuestros otros sentidos corporales.  Es por ello que a pesar de que nuestros sentidos pueden representar una primera aproximación a la descripción de la naturaleza, los mismos establecen un marco de referencia de nuestras limitaciones que como seres humanos poseemos. De esta manera, uno puede inferir que aunque los sentidos son en la vida cotidiana nuestros mejores instrumentos para tener una impresión del mundo que nos rodea, desde un punto de vista científico pueden ser interpretados como instrumentos burdos para describir los diversos fenómenos naturales.

Marie Curie &  Pierre Curie
En particular, se puede mencionar un caso extremo como el ocurrido a Madame Curie, quién fue una científica muy importante en el descubrimiento del fenómeno de la radioactividad. Ella murió de cáncer debido a que, por falta de conocimiento de los efectos de decaimiento radioactivo de ciertos elementos químicos, utilizó sus sentidos de la visión y el tacto para “jugar” con sustancias que, en la actualidad, son considerados de manipulación delicada por sus efectos nocivos en nuestra salud. A pesar de ello, sus esfuerzos investigativos han tenido un impacto considerable en nuestra vida cotidiana como, por ejemplo, en el tratamiento con radiación de pacientes con cáncer. Así, aunque sus sentidos le condujeron a situaciones de riesgo, que al final le produjeron la muerte, sus descubrimientos han contribuido a salvar vidas y/o mejorar la calidad de vida de muchos pacientes de una enfermedad tan grave como el cáncer.

A lo largo de la historia muchos estudiosos se han abocado a analizar el impacto del desarrollo tecnológico en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas mediante la innovación y  desarrollo de nuevos instrumentos que permitan extender la idea de porqué nuestros sentidos no son suficientes para hacer una buena descripción del universo que nos rodea. Es así como filósofos de renombre tales como Albert Einstein o Karl Popper, uno mediante la propuesta de desarrollo de la energía atómica y el otro desde una perspectiva filosófica de análisis de las limitaciones de nuestros sentidos, nos han permitido sentar una base sólida de la necesidad de continuar en la senda de desarrollo de conocimiento por y para la humanidad.

Como conclusión podemos indicar que aunque nuestros sentidos constituyen una primera “ventana” para observar y caracterizar nuestro entorno, éstos son una manifestación de la limitación humana para realizar de manera apropiada dicha descripción. A pesar de ello, es claro que los mismos siguen siendo en muchos casos una guía para, en primera aproximación, establecer un contacto expreso con el mundo que nos rodea.

Fotografía tomada de: Biografias y vidas
Corregido por: Alex Jamet
                        Keila Gómez